El gobernador Leandro Zdero aceptó la renuncia de la Dra. Mariela Mercadin a su cargo como subsecretaria de Articulación Sanitaria, una salida que se produce en un momento particularmente sensible para el sistema de salud provincial y en plena reestructuración impulsada por las nuevas autoridades.
La exfuncionaria había quedado bajo el foco de la opinión pública luego de que el Dr. Orlando Di Nubila, denunciante del caso de la denominada "falsa médica", señalara públicamente que Mercadin era quien trasladaba a la profesional cuestionada a distintos puestos sanitarios y hospitales del interior provincial.
Las declaraciones fueron realizadas por el propio Di Nubila, quien por entonces se desempeñaba como jefe de la Zona Sanitaria II, y formaron parte de las denuncias que sacudieron a la estructura sanitaria chaqueña, exponiendo presuntas fallas en los mecanismos de control y supervisión del personal médico.
La renuncia se produce en simultáneo con la llegada del Dr. Ricardo Mayol al Ministerio de Salud. El flamante ministro adelantó que pretende imprimir una nueva impronta a la gestión, reposicionando a los hospitales públicos como el eje central del sistema sanitario provincial.
Sin embargo, el cambio de nombres en la conducción no parece suficiente para descomprimir el malestar existente en algunas localidades del interior.
Para este miércoles 24 está prevista una movilización de vecinos de Machagai frente al hospital local, donde reclamarán el regreso del Dr. Orlando Di Nubila a sus funciones dentro del establecimiento sanitario.

Los manifestantes sostienen que el profesional fue apartado de hecho por la conducción ministerial, situación que, aseguran, dejó sin respuestas a numerosos pacientes que encontraban en él una referencia médica en la localidad.
La controversia adquiere una dimensión aún mayor debido a que, según diversos sectores de la comunidad, la actual directora del hospital había manifestado su intención de que el exfuncionario no continuara desempeñándose en Machagai. Los cuestionamientos apuntan a una llamativa coincidencia: durante la permanencia de Di Nubila en la localidad, la falsa médica no habría podido actuar allí, trasladando su actividad a otros puntos de la provincia.
Mientras la gestión sanitaria intenta mostrar un nuevo rumbo, las consecuencias del escándalo continúan abiertas. Las renuncias, los desplazamientos internos y las movilizaciones ciudadanas reflejan una problemática mucho más profunda: la pérdida de confianza de una parte de la población en los mecanismos de control del sistema de salud provincial.
El desafío para las nuevas autoridades será doble: reconstruir la credibilidad institucional y garantizar que episodios como el de la falsa médica no vuelvan a repetirse en la provincia.