Del TikTok al silencio: el diputado Gyoker y la memoria selectiva del poder

El TikTok parece haberlo enloquecido. Durante su etapa en la oposición, el diputado Gyoker se hizo conocido por sus videos marquetineros, declaraciones altisonantes y críticas constantes a todo lo que representara al poder de turno. Sin embargo, una cosa es hacer videos para las redes y otra muy distinta es asumir responsabilidades cuando se representa a un gobierno.

Al comienzo de la gestión se lo vio en una conferencia de prensa junto a quien fuera ministra de Seguridad de la Nación y hoy es senadora, además de ex candidata presidencial de Juntos por el Cambio. Y al Ministro de Seguridad Marcovich todos ellos en cadena nacional para denunciar aberraciones que sucedieron en Chaco

En ese contexto, Gyoker describía con tono severo una grave denuncia: “Según los testimonios, son varias las víctimas que aseguran haber sido violadas durante más de dos años por el dirigente mencionado y sus amigos”, afirmaba.

Sin embargo, la memoria del ahora diputado “tiktockero” parece fallar cuando los acusados están más cerca de su propio espacio político. Los mismos hechos o al menos denuncias de características similares, también pesaban sobre un dirigente del espacio FORJA. Curiosamente, ese dirigente fue visto en conversaciones políticas con funcionarios recién asumidos durante 2024 e incluso participando activamente en la campaña electoral en la ciudad de Fontana.

El legislador que se puso la camiseta de las llamadas “Fuerzas del Cielo”  posterior al triunfo de Milei en Chaco en una reunión de comisión de la Legislativa. Identificándose totalmente con LLA para hacer un nuevo Tic Tok pero ante hechos actuales demostró, para muchos observadores, una preocupante falta de compromiso y de coherencia moral al no exigir públicamente explicaciones al senador libertario por el Chaco Juan Cruz Godoy por la contratación como asesor de una persona acusada de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo.

La pregunta surge sola: ¿qué excusa tiene el diputado Gyoker para no haber condenado esa contratación? ¿Por qué guardar silencio cuando una fiscal ya habría encontrado elementos suficientes que lo responsabilizan por los hechos? ¿Su mirada es selectiva según quién esté involucrado?

¿Se comunicó acaso con “Las Fuerzas del Cielo” para repudiar semejante situación? ¿O el discurso de la moral pública se aplica únicamente cuando sirve para golpear a un adversario político?

A menos de tres años de gestión, la sociedad comienza a preguntarse si algunos dirigentes que llegaron prometiendo romper con la “casta” no terminaron replicando las mismas prácticas que decían combatir. Con esta lógica, más de uno se pregunta si el dirigente Godoy también pasa a ser parte de esa casta que hoy parece mirar para otro lado frente a denuncias gravísimas.

Como si fuera poco, Gyoker intentó relativizar recientemente un episodio polémico en redes sociales, afirmando que fue un simple error haber escrito “fuiste Gilda”. Sus palabras generaron fuertes reacciones desde distintos ámbitos, incluso desde entidades de abogados que cuestionaron la intromisión de un integrante del Poder Legislativo en decisiones que corresponden al Poder Judicial.

Hay algo que, tal vez por inexperiencia política o por lo que la gente común llama simplemente “falta de calle”, el diputado todavía no parece haber comprendido: los cargos políticos pasan. Los períodos se terminan. Pero hay instituciones que permanecen.

Los jueces y fiscales continúan más allá de los gobiernos. Y la prensa, esa que muchos intentan incomodar o desacreditar, también trasciende períodos y fronteras.

Quizás por eso muchos recuerdan cuando el propio Gyoker proponía instalar una mesa en la peatonal para debatir cualquier tema cara a cara con la ciudadanía. Sería saludable que vuelva a hacerlo.

Aunque, como suele ocurrir cuando el discurso se enfrenta con la realidad del poder, más de uno sospecha que esa invitación al debate ya quedó archivada.

Porque cuando llega la hora de responder preguntas incómodas, la casta, como dicen en las redes, también arruga.