Milagro brasileño: cambiaron la concesión y el peaje bajó 90%. En Argentina seguimos pagando fortuna por baches y pozos

Con el cambio de concesión, cruzar de Santo Tomé a San Borja dejó de ser un saqueo. El peaje bajó de $28.000 a $1.600, demostrando que cuando se termina el curro argentino, mágicamente aparecen los precios razonables.

 El Puente de la Integración, que une Santo Tomé (Corrientes) con San Borja (Brasil), arrancó diciembre con un acontecimiento poco frecuente en esta parte del mundo: un servicio público que .

La llegada de la nueva concesionaria brasileña CS Infra derrumbó el peaje de manera histórica. Hasta noviembre, cruzar costaba $28.000 o 95 reales; desde diciembre, el mismo viaje sale $1.600 o 4,90 reales. Un “detalle” que dejaría sin palabras a cualquier concesionario argentino, acostumbrado a cobrar mucho, invertir poco y culpar a otros.

Caídas de precios “incompatibles con el ADN argentino”

Las tarifas se redujeron más del 90% en la mayoría de las categorías, algo impensado en el país donde el peaje funciona como impuesto a la resignación.

en Chaco tenemos peajes y ni reparan solo la juntan con pala 

Un auto con remolque pasó de pagar $42.000 a $2.400, y los colectivos internacionales de $85.000 a $4.800. Sí, leyó bien: menos de lo que cuesta cruzar dos peajes en rutas destruidas dentro del Chaco.

En tanto, los residentes bajo el régimen de Tráfico Vecinal Fronterizo siguen sin pagar, una política impensable para cualquier concesión made in Argentina, donde el vecino paga por existir.

Cambiaron las reglas y cambió el precio: qué extraño, ¿no?

La baja coincide con el traspaso del control del puente a CS Infra, del grupo brasileño Simpar, después de que Mercovía S.A. terminó su concesión el 28 de octubre.

La nueva operadora asumió formalmente el 2 de diciembre y administrará el paso durante 25 años, con una inversión de unos 99 millones de dólares. En Argentina, un contrato así suele garantizar dos cosas: tarifazo y obra invisible.

Expectativas regionales (sí, cuando bajan los precios, la gente viaja más)

Con tarifas razonables, el puente podría recuperar su rol como motor del comercio y del turismo regional, algo que el modelo argentino de peajes jamás logró porque está diseñado para recaudar, no para conectar.

Diciembre marca el inicio de una etapa donde viajar no es sinónimo de hipotecar el salario. Un lujo del exterior.