General Pinedo: la UCR multiplicó sus candidatos, pero todavía no reconocen quién pueda sostener una candidatura competitiva

De una interna que terminó colocando a Leandro Zdero en la Gobernación a una inesperada proliferación de aspirantes a la Intendencia. Siete nombres fueron presentados por el Comité radical para 2027, pero sus antecedentes muestran trayectorias políticas muy diferentes: algunos ya pasaron por cargos públicos y elecciones, mientras que otros construyeron su exposición desde espacios institucionales y sociales.


En General Pinedo parece haberse desatado una carrera anticipada por la Intendencia. En las redes sociales comenzaron a multiplicarse los nombres de dirigentes radicales que aspiran a convertirse en candidatos, en un escenario que contrasta con lo que ocurría hasta hace apenas tres años con un gobierno Nacional Provincial y local en contra dentro de la UCR había una figura convencida de competir y otra que terminó siendo empujada a una interna que tendría consecuencias mucho más importantes que una simple disputa partidaria: la llegada de Leandro Zdero a la Gobernación.

Para entender el presente hay que volver a los primeros meses de aquella disputa interna. En el territorio político de Convergencia Social, el espacio que tuvo como referencia histórica a Ángel Rosas, comenzó a gestarse una competencia que, aunque se presentó como una interna radical, tuvo mucho de estrategia y reacomodamiento de poder.

En aquel momento, una figura emergente empezó a captar la atención de distintos sectores políticos: el entonces precandidato a gobernador Polini. Del otro lado estaba Leandro Zdero, quien llegaba al sudoeste chaqueño con dificultades para consolidar su posicionamiento. Los resultados electorales de aquella región terminaron reflejando esas debilidades.

En General Pinedo, Agustinelli fue uno de los pocos que sostuvo su voluntad de competir y cumplió con la palabra empeñada. Su postulación tuvo el acompañamiento del entonces concejal Rodríguez, esposo de quien posteriormente sería elegida por el propio Zdero como candidata a vicegobernadora.

La disputa se desarrolló bajo el sistema de PASO, hoy inexistente en la provincia, y terminó convirtiéndose en una de las instancias que permitieron ordenar la candidatura radical que finalmente llevó a Zdero al Gobierno chaqueño.

Pero el escenario actual muestra otra realidad. De aquellos tres dirigentes que supieron tener influencia en la política local y se enfrentaron al aparato del PJ, aparentemente solo uno continúa trabajando activamente en la construcción de una candidatura.

El histórico ex intendente Chila parece haber bajado el perfil y el esposo de la senadora Schneider tampoco muestra, al menos públicamente, el mismo protagonismo de otros tiempos tal vez por haber vivido un escándalo personal en sus cuentas que lo llevaron a ser denominado el Pampito Chaqueño.

Sin embargo, en el entramado político local también aparecen movimientos y acercamientos hacia determinados referentes radicales que hoy ocupan espacios en una institución deportiva donde aquel dirigente, exconcejal y actual síndico de una fiduciaria, supo desempeñarse como tesorero y que recibió importantes recursos en la localidad. Una relación que, por su dimensión política e institucional, merece ser observada.

Los siete nombres que puso sobre la mesa el radicalismo

El 15 de octubre, el Comité de la Unión Cívica Radical de General Pinedo presentó oficialmente a siete precandidatos para disputar la Intendencia en 2027. La nómina está integrada por Marcelo Agustinelli, Mario Conradi, Roberto Verón, Cristian Pereyra, Juan Pablo Seri, Víctor Galeano y Daniela Espíndola.

Pero más allá de la presentación partidaria, resulta interesante observar qué antecedentes políticos y públicos tiene cada uno.

1. Marcelo Agustinelli: experiencia electoral y paso por la función pública.
Es uno de los nombres con mayor recorrido político de la lista. Fue funcionario municipal durante la gestión de Juan Antonio Reschini, desempeñándose como secretario de Relaciones con la Comunidad. En 2019 integró la propuesta electoral de la UCR como candidato a concejal y en 2023 fue precandidato a intendente, con el acompañamiento de Leandro Zdero y Silvana Schneider. Actualmente también registra trayectoria en organismos públicos provinciales, entre ellos el IIFA.


2. Mario Conradi: antecedentes dentro de la estructura municipal radical.
Su nombre tampoco aparece por primera vez en una disputa electoral. En 2019 fue mencionado entre los precandidatos que participaron de las conversaciones internas para definir la candidatura radical que finalmente encabezó Juan Antonio Reschini.
En aquella gestión se desempeñó como secretario de Deportes y también integró la lista de candidatos a concejales. Su trayectoria está vinculada principalmente a la estructura política y municipal del radicalismo local.


3. Roberto Verón: una trayectoria que todavía debe mostrar sus antecedentes.
Su inclusión en la nómina oficial confirma que forma parte de los siete aspirantes presentados por el Comité. Sin embargo, no se encontraron antecedentes electorales o cargos políticos anteriores suficientemente documentados que permitan reconstruir una trayectoria pública comparable con la de otros integrantes de la lista.


4. Cristian Pereyra: experiencia legislativa y protagonismo opositor.
Es uno de los integrantes de la lista con antecedentes políticos verificables. Se desempeña como concejal de General Pinedo, promovió el debate sobre una ordenanza de Ficha Limpia pero de la ley de consumos problemáticos Cero. Su paso por el Concejo Deliberante le proporciona experiencia concreta en la función pública.


5. Juan Pablo Seri: perfil empresarial e inserción institucional.
Su aparición representa una alternativa con un perfil diferente al de los dirigentes que ya pasaron por cargos electivos. Es empresario del sector metalmecánico y mantiene participación en instituciones de la comunidad. Fue mencionado públicamente como dirigente vinculado al cuerpo de Bomberos y al Club Ferrocarriles del Estado. Hasta el momento, no aparecen antecedentes electorales o de ejercicio de cargos políticos que permitan ubicarlo dentro de la dirigencia tradicional.
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Su capital político parece estar más relacionado con su actividad privada y sus vínculos sociales.


6. Víctor Galeano: protagonismo institucional desde el deporte.
Su principal antecedente público identificado está relacionado con la conducción del Club Atlético Ferrocarriles del Estado, institución de la que fue presidente. En abril de 2024, al cumplirse los 80 años del club, expuso públicamente proyectos y gestiones vinculados a la infraestructura deportiva.
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No se identificaron antecedentes electorales o cargos de gobierno anteriores suficientemente documentados. Su desafío será trasladar ese reconocimiento institucional al terreno político.


7. Daniela Espíndola: experiencia como concejal y participación en el control municipal.
Es otra de las integrantes de la nómina que cuenta con experiencia directa en la función pública. Se desempeña como concejal y tuvo participación en reclamos institucionales. Su actividad legislativa y sus intervenciones públicas le dieron visibilidad política en los últimos años.

La nómina, por lo tanto, no presenta siete trayectorias iguales. Hay dirigentes con antecedentes electorales, funcionarios de gestiones anteriores, concejales en ejercicio, referentes institucionales y perfiles empresariales. La cuestión no pasa solamente por saber quién quiere ser intendente, sino por determinar quién tiene capacidad para construir una propuesta que supere su propio círculo de relaciones.

Muchos aspirantes, pero una sola Intendencia
Mientras tanto, las redes sociales se transformaron en una vidriera de aspiraciones. Los posibles candidatos comenzaron a presentar sus antecedentes personales, profesionales y empresariales, en algunos casos apelando a un discurso que sostiene que están dispuestos a poner en juego a sus familias y sus empresas por el futuro del pueblo.

La pregunta es si detrás de esas presentaciones existe una construcción política real o simplemente una carrera por conseguir que algún acuerdo partidario los coloque en la línea de largada.

Porque una cosa es querer ser candidato y otra muy distinta es contar con los votos necesarios para competir. Algunos de los nombres que hoy circulan ni siquiera parecen tener asegurada una estructura electoral capaz de conservar la representación que actualmente tienen en el Concejo Deliberante.
Y hay otro dato que tampoco deberían perder de vista: la eventual competencia ya no será exclusivamente entre radicales. En el tablero también habrá que contemplar a La Libertad Avanza y sus aspiraciones locales, un actor que podría modificar los cálculos de quienes hoy imaginan una candidatura como si el escenario electoral estuviera reducido a una negociación interna de la UCR.

En Pinedo, por ahora, sobran aspirantes y faltan certezas. La historia reciente demostró que las internas pueden definir mucho más que una candidatura, pero también que los acuerdos de dirigentes no siempre alcanzan para convencer a los votantes.

El desafío de la UCR no pasa por fabricar candidatos para las redes sociales, sino por encontrar uno que pueda demostrar en las urnas que tiene respaldo político y territorial. Siete nombres ya están sobre la mesa. Ahora falta saber cuántos de ellos tienen realmente posibilidades de llegar a la Intendencia.