El alto funcionario se jactó de la manera como Washington controla a un tercer país, "sin poner en peligro a ningún ciudadano estadounidense".
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, reiteró este miércoles que su país pretende controlar enteramente la industria petrolera de Venezuela, nación a la que bombardeó el pasado 3 de enero y a cuyo presidente, Nicolás Maduro, secuestró y trasladó ilícitamente a Nueva York para enfrentar un juicio por cargos no fundamentados de narcotráfico.
"La gente siempre pregunta: '¿Cómo se controla Venezuela?'. Lo estamos viendo en tiempo real: la forma en que controlamos Venezuela es controlando el dinero. Controlamos los recursos energéticos. Y le decimos al régimen: 'Tienen derecho a vender el petróleo siempre que sirvan al interés nacional de EE.UU. No pueden venderlo si no pueden servir al interés nacional de EE.UU.'", declaró el alto funcionario a Fox News.
En la misma línea, el vicemandatario se jactó de los métodos a los que apela la Casa Blanca para presionar a otras naciones, sin poner en riesgo a sus connacionales.
"Así es como ejercemos una presión increíble sobre ese país sin desperdiciar una sola vida estadounidense, sin poner en peligro a ningún ciudadano estadounidense", dijo, con referencia a la supuesta eficacia del cerco económico y a las coerciones sobre la industria petrolera de Venezuela para conseguir que Caracas se pliegue a los dictámenes de EE.UU.
Apetito de crudo
En la víspera, el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmó que las autoridades venezolanas –a las que calificó de "interinas"– "entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a EE.UU.". A ello sumó que los montos obtenidos por la comercialización de ese hidrocarburo serán manejados por él mismo " para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de EE.UU.".
El pasado domingo, tras el ataque armado contra blancos civiles y militares en Venezuela, declaró que conversó "básicamente con todas" las petroleras estadounidenses sobre la posibilidad de ingresar al país latinoamericano y sostuvo que están dispuestas a hacerlo.
"Tienen muchas ganas de entrar", afirmó. En su decir, el objetivo es reconstruir el sistema petrolero venezolano y recuperar activos que, a su juicio, fueron apropiados de manera indebida. "Las compañías petroleras van a entrar y reconstruir ese sistema. Van a gastar miles de millones de dólares y van a sacar el petróleo del suelo", aseveró.
Las pretensiones de exclusividad de EE.UU. –reportadas con otros detalles no confirmados en la prensa estadounidense– han sido cuestionadas por países como China y España, que en declaraciones públicas han reiterado que Venezuela es un país soberano y que sus recursos naturales, incluido el crudo, son propiedad exclusiva de su pueblo.