La falta de respeto del Gobierno Provincial a la causa Malvinas ya no tiene nombre

Fue el mismo 1º de mayo de este año, donde Nadie del Gobierno Provincial asistió a la conmemoración del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea.

Un palco solo compuesto por personas de las distintas armas y fuerzas de seguridad, tanto Nacionales como Provinciales se dieron cita en la Base Aérea de Resistencia pero con una marcada ausencia por parte de las autoridades del Gobierno Provincial. 

Un acontecimiento, donde a nivel Nacional no pasó desapercibida como lo realizado en la Base Aérea Morón con la presencia del Ministro de Defensa Dr. Luis Alfonso PETRI, en el Chaco ni la prensa oficial lo reflejó, claro era más importante salir a buscar los votos antes que rendir homenaje a los Alcones que marcaron un antes y un después en la guerra aire mar.

 El 1 de mayo de 1982, la jornada que debía ser de reivindicación social se tiñó de fuego y muerte. Ese día comenzó formalmente el combate entre Argentina y el Reino Unido. El conflicto, que ya se palpaba desde semanas atrás, se volvió real, brutal e irreversible.

A las 04:40 hs. de la mañana, un bombardero británico Vulcan B-2 descargó 21 bombas sobre la pista del aeropuerto de Puerto Argentino. El objetivo era claro: inutilizar la pista y dar un mensaje contundente. El estruendo de las explosiones marcó el inicio del enfrentamiento abierto.

Minutos después, aviones Sea Harrier británicos se sumaron al ataque. Las tropas argentinas, en su mayoría jóvenes soldados conscriptos, entraron en alerta máxima. Ya no había vuelta atrás.

El bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina

La respuesta argentina no se hizo esperar. Ese mismo día, la Fuerza Aérea Argentina realizó su primera misión de combate real. En total, se lanzaron 58 misiones en solo unas horas. Aviones IA-58 Pucará, A-4B Skyhawk, Mirage III y Dagger surcaron los cielos en condiciones extremadamente adversas.

 

Las pérdidas fueron dolorosas. El capitán Gustavo García Cuerva fue derribado por fuego amigo al intentar aterrizar. El teniente José Ardiles cayó en combate aéreo. Además, un bombardero Canberra fue destruido, con la pérdida total de su tripulación.

Los ataques marítimos agravan el cuadro

El mar también fue escenario de duros combates. Buques británicos como el HMS Glamorgan, HMS Alacrity y HMS Arrow bombardearon sin descanso las posiciones argentinas en Puerto Argentino. La estrategia británica era clara: debilitar a las fuerzas argentinas a través de una combinación de ataques aéreos y navales.

Mientras tanto, en la pequeña Isla Celebroña, el guardacostas argentino GC-82 «Islas Malvinas» y el buque ARA Forrest enfrentaron un ataque de un helicóptero británico Lynx. En inferioridad de condiciones, los argentinos lograron repeler el ataque, dañando al helicóptero y forzando su retirada.