FATE cierra y El diputado Vargas celebra la importación de cubiertas en el Puerto de Barranqueras: ¿contradicción o falta de proyecto?

Mientras la histórica empresa Fate atraviesa un duro escenario que derivó en el cierre de su planta en Chaco, a pocos kilómetros y apenas horas antes, el diputado chaqueño Samuel Vargas celebraba públicamente la llegada de cubiertas importadas al Puerto de Barranqueras, acompañado por la administradora portuaria.

La escena dejó más preguntas que respuestas.

El legislador, de perfil mediático y posiciones políticas cambiantes —“hoy con uno, mañana con otro”, señalan en los pasillos, festejó el arribo de neumáticos provenientes del extranjero como un logro de gestión. Pero el contexto obliga a repreguntar: ¿se evaluó el impacto que esas importaciones generan en la industria nacional y en el empleo local?

Porque mientras se aplaude la apertura comercial, 12 trabajadores chaqueños vinculados a Fate quedan en la incertidumbre.

Doce familias que hoy no celebran que exista un barco descargando mercadería, sino que enfrentan la angustia del cierre.

¿Importar a bajo costo no es un tema laboral?

Desde el Puerto se habló de competitividad y dinamización del comercio. Sin embargo, el debate no puede reducirse a números de tonelaje o costos logísticos. Cuando una importación compite directamente con producción nacional, el tema deja de ser exclusivamente comercial para transformarse en social y laboral.

¿Habrá una declaración formal de la administración portuaria sobre el impacto en la industria local?
¿Existe un estudio de consecuencias?
¿O se trata solo de mostrar movimiento sin medir daños colaterales?

Gobierno nacional en jaque

A nivel país, la discusión por las importaciones ya golpea a distintos sectores productivos. El discurso oficial sostiene que la apertura ordena precios y genera competencia. Pero los cierres empresariales plantean otra cara del problema: ¿cómo se sostiene la industria nacional en ese esquema?

La pregunta es concreta: si se facilita el ingreso de productos más baratos del exterior, ¿qué herramientas se ofrecen para que las fábricas locales puedan competir? Y, sobre todo, ¿qué pasa con los trabajadores cuando la ecuación no cierra?

Reconversión laboral: ¿hay propuesta?

Si el diputado Vargas celebra importaciones, cabe preguntarse cuál es su plan para quienes pierden su fuente laboral.

¿Existe un programa de reconversión productiva?
¿Incentivos para nuevas industrias?

O, una vez más, ¿seguimos votando imagen y presencia en fotos, en lugar de proyectos concretos con impacto real?

La política no puede limitarse a la postal del acto. Gobernar implica prever consecuencias. Porque detrás de cada contenedor que llega, puede haber una persiana que se baja.

Y cuando la persiana se baja en Chaco, no es un número: son familias.