Los números que motivan este planteo son concretos. Por un lado, figura un anticipo de $1.795.600.761,44. Por otro, se señala un pago de $250 millones durante septiembre de 2026, atribuido a trabajos de re determinación.
Pero la cuestión no es solamente sumar. Lo importante es saber a qué trabajos corresponde cada monto, si fueron ejecutados y quién certificó que se hicieran en las condiciones previstas. La suma asciende a $2.045.600.761,44.

¿Se trata de senderos, terminaciones del parque lineal u otros trabajos incluidos en el proyecto original? ¿Qué parte de la obra quedó efectivamente terminada? ¿Qué se pagó antes de la decisión de postergar el parque acuático y qué se abonó después?
Son preguntas que el Ministerio de Infraestructura debería responder con documentación, no solamente con declaraciones.
Además, según la información disponible, no se habría alcanzado un acuerdo con la empresa para establecer un nuevo contrato que adecuara los trabajos a la decisión oficial. Si fue así, también corresponde explicar cuál es hoy la situación contractual y qué obligaciones siguen vigentes.
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Una obra que cambió de rumbo, pero cuyo costo hay que aclarar
El antecedente oficial existe. El Decreto 1992/2025 aprobó el pliego para la licitación del proyecto denominado “Parque Acuático - Polo Recreativo Aeropuerto - Resistencia - Chaco”, con una previsión presupuestaria de $8.636.567.699,45, distribuida entre los ejercicios 2025 y 2026 ya se pagó el 33%
El monto permite dimensionar la inversión prevista. Pero también deja en evidencia por qué resulta necesario conocer con precisión qué ocurrió después de la licitación.
Una obra puede modificarse, demorarse o quedar suspendida. Los gobiernos tienen la facultad de revisar sus planes y destinar los recursos a otras necesidades. Lo que no puede quedar en el aire es el destino del dinero que ya se comprometió o se pagó.
Si el parque acuático fue postergado, alguien tiene que explicar qué trabajos continuaron, por qué se hicieron y bajo qué condiciones se abonaron.
Y si los pagos corresponden a obras efectivamente realizadas, la respuesta debería ser sencilla: mostrar los certificados, las mediciones, las órdenes de pago y las actas que acrediten lo ejecutado.
Las cuentas no se aclaran con anuncios
La contradicción es evidente en términos de gestión: en marzo se habló de postergar el parque acuático para concentrarse en otras prioridades, pero los desembolsos informados vuelven a poner el proyecto en discusión.
Eso no demuestra por sí solo que haya existido una irregularidad. Sí demuestra que hace falta una explicación detallada sobre el uso de los fondos y la situación de la obra.
También es necesario saber si el anticipo fue amortizado según lo establecido en el contrato, qué trabajos se certificaron y qué organismo verificó las terminaciones por las que se habrían pagado otros $250 millones.
No son cuestiones administrativas sin importancia. Son controles básicos sobre el dinero público.
El Gobierno provincial tiene la posibilidad de despejar las dudas exhibiendo la documentación correspondiente. Y cuanto antes lo haga, mejor para los propios funcionarios responsables de la obra.
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La plata es de los chaqueños
Mientras las familias hacen cuentas para llegar a fin de mes y los municipios reclaman recursos para sostener servicios y obras, una inversión de esta magnitud no puede quedar envuelta en explicaciones incompletas.
La discusión no pasa por estar a favor o en contra de un parque acuático. Pasa por saber cómo se administraron los fondos, qué se construyó y qué utilidad concreta tiene lo que se pagó.
Porque una cosa es cambiar de planes y otra es que la ciudadanía tenga que conformarse con anuncios mientras siguen apareciendo cifras millonarias.
Si el parque acuático dejó de ser una prioridad, el Gobierno de Zdero debe explicar qué pasó con los más de $2.000 millones señalados y qué recibió la Provincia a cambio.
En una obra pública, los números tienen que cerrar. Y cuando no se entiende qué se pagó, por qué se pagó y qué quedó terminado, la obligación de dar explicaciones es del Estado.