La muerte de Emanuel Barreto: "Es un caso de abuso policial", dijo la Fiscalía

La fiscalía y los abogados querellantes acusan a los agentes de abuso de poder y uso excesivo de la fuerza, mientras que la defensa sostiene que actuaron conforme a su deber en una situación de crisis.

 En 13 de febrero de 2020, Diego Emanuel Barreto, de 25 años, perdió la vida tras un confuso y violento episodio con la policía. Según el relato del abogado German Martínez, Barreto cayó desde el balcón de su departamento en el primer piso, que tenía barreras sujetas con alambre, y comenzó a correr desorientado y asustado.

En su escape, recorrió solo media cuadra antes de ser avistado por un vehículo blanco con tres ocupantes, quienes intentaron asistirlo. En medio de la confusión, Barreto se sujetó al auto mientras intentaba bajar la ventana, momento en el que apareció un policía fuera de servicio seguido de un móvil policial.

La intervención policial se tornó violenta cuando uno de los agentes, sujetó a Barreto por los testículos para forzarlo a soltar el auto. Posteriormente, lo redujeron, esposaron boca abajo y lo inmovilizaron con rodillas en su espalda y cuello. Al llegar la ambulancia, Barreto ya no presentaba signos vitales, aunque se intentó reanimarlo sin éxito.

Este trágico evento dio inicio a un juicio por jurados en el que se investiga si la actuación policial fue un abuso de poder que resultó en la muerte de Barreto. La fiscalía, representada por Sergio Cáceres Olivera, y los abogados querellantes sostienen que las técnicas de inmovilización empleadas fueron inapropiadas y excesivas, mientras que la defensa argumenta que los agentes actuaron conforme a su deber en una situación de crisis y que Barreto murió de un paro cardiorrespiratorio.

ALEGATOS DE LA FISCALÍA Y LA QUERELLA:
En el inicio del juicio, el fiscal Sergio Cáceres Olivera calificó el incidente como un claro caso de "abuso policial". Según el fiscal, la policía utilizó técnicas de inmovilización inapropiadas que resultaron en la muerte de Barreto.

Además, Cáceres Olivera destacó el impacto devastador de la pérdida para la familia, señalando que Barreto estaba en un estado de excitación psicomotriz debido a problemas de salud mental y necesitaba ayuda. La fiscalía relató que el 13 de febrero de 2020, Barreto saltó del balcón de su primer piso en un estado de delirio, corrió hacia una vecina y fue detenido por la policía, quienes lo sometieron de manera brutal. La autopsia reveló que Barreto murió por "compresión torácica y asfixia mecánica".

Roberto Sotelo, abogado querellante en representación del Comité de Prevención contra la Tortura, y Daniela Acosta Calvo, querellante particular, coincidieron con la versión de la fiscalía, subrayando que el accionar policial fue excesivo y abusivo. Cáceres Olivera concluyó pidiendo una condena por homicidio preterintencional.

DEFENSA DE LOS POLICÍAS ACUSADOS:
La defensa presentó una versión distinta de los hechos. Paula Cuenca, abogada del policía Gastón Delfino, argumentó que su cliente actuó conforme a su deber al intentar contener a Barreto, quien estaba en un estado de extrema agitación y peligro para sí mismo y terceros. Cuenca afirmó que la muerte de Barreto fue consecuencia de las lesiones sufridas al saltar del balcón.

Leandro Fioravanti, abogado de otro de los acusados, justificó el uso de la fuerza, incluyendo la sujeción por los testículos, como una medida necesaria para controlar a Barreto. Fioravanti insistió en que la policía no buscó impunidad ni encubrimiento, y Leandro García Redondo, defensor de Campos, acusó a la fiscalía de omitir detalles cruciales del caso.

DESARROLLO DEL JUICIO:
El juicio, presidido por el juez Ernesto Javier Azcona de la Cámara Tercera en lo Criminal, continuará durante esta semana. Se espera que el jurado popular llegue a un veredicto antes de su conclusión.